Santiago Espinosa

     Balneario de Gellert

     Cuando han terminado sus trabajos y el verano se prolonga por el río,
     vemos los cuerpos que arriban al Balneario de Gellert.
     Las mujeres con sus flores estampadas en los trajes de baño,
     tomándose los pechos bajo el agua resplandeciente.
     Y los hombres las miran, miran las piernas
     al fondo del agua, con un aire de adioses y jazmines.
     Sale el vapor de los saunas donde entran los viejos,
     lavando en sus corazones el cansancio y la maldad, el miedo y las culpas.
     Y entran los cuerpos a las aguas quietas, y baja hasta los hombres
     el rumor de las cascadas. El verano comienza a extenderse.
     Las flores no aguantarán el calor y muy pronto arrancarán
     las humaredas, hasta que no haya más corolas y los millones
     de abejas se extravíen, hasta que el agua se detenga en algún punto
     y la tierra se junte con la tierra. Sólo el ingenuo pensará que la fragilidad
     puede manar eternamente, que al otro lado nos espera un agua inmensa.
     Pero miramos los rostros renovados, y nos juntamos en las aguas con ellos,
     y creemos ciegamente que la luz puede nacer en estos mismos cuerpos.

 

Santiago Espinosa (Bogotá, 1985)

Poeta y ensayista, traductor. Profesor de la Universidad de Central y del Gimnasio Moderno, donde dirige la Escuela de Maestros. Es el autor de Escribir en la niebla, compilación de ensayos sobre 14 poetas colombianos, y de los libros de poesía Los ecos (2010), Lo lejano (2015), El movimiento de la tierra (2017), ganador del Premio Internacional de Poesía Jaime Sabines 2016, y de las antologías Luz distinta (México, 2017) y Para llegar a este silencio (2017), publicada por la Universidad Externado. La editorial Planeta publicó El libro de los animales, poemas para niños de todas las edades, de la que fue compilador. Este año se publicó en Italia Detrás de lo que escribo siempre hay lluvia, antología de sus poemas traducida por Emilio Coco.

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