Lola Velasco

     Funeral

     Al amanecer,
     sus manos inertes
     sobre el cuerpo desnudo.
     Llegarán otras vidas.
     La ausencia se difumina
     en el alma perdida de ayer.
     El espíritu es la memoria,
     la zona del retorno.
     Quedarse dormido
     entre algas y peces,
     el fuego grabado
     sobre la arena.
     El frío saliendo del fondo
     del mar.
     El día amaestrado.
     No vuelvas
     al fin de la noche.
     Tendido entre nubes gigantes,
     el tiempo,
     una encrucijada de huellas
     sin sentido.
     Enseñaron a crear la reencarnación
     con cuerpos de viaje.
     Se quedarán
     junto a la crecida
     de los ríos.
     Los mensajes del pasado
     son gritos secos.
     Esplendor sobre el espacio,
     el tiempo se retira
     y se libera
     de sí mismo.
     El espíritu es un hilo.
     Un cuerpo levantando pruebas
     de la soledad,
     incubando pájaros,
     por el aire encendido.
     Nos sentimos diferentes
     ante lo espontáneo
     de la mañana.
     Donde van,
     las manos sostienen
     la misma bandera.
     Ideas e imágenes rodeadas de estrellas
     sin nombre.
     Bajo sus brazos
     tenía el futuro.

                                                   (Inédito)

 

Lola Velasco (Madrid, 1961)

Ha publicado los libros de poemas La frente de una mujer oblicua (1986), La cometa o las manos sobre el papel (1992), El movimiento de las flores (2003) y El sueño de las piedras (2007). Además, es autora de la novela La ondina del Manzanares (1990). Sus poemas están recogidos en diversas antologías de poesía española como Las diosas blancas, Ellas tienen la palabra, Madrid, once de marzo o Poetas en blanco y negro. También ha publicado crítica literaria y artículos en diversos medios, y el poemario Un aguijón de luz, una trilogía compuesta por sus dos últimos libros de poemas publicados y El aliento del cazador, hasta ahora inédito, como libro aparte.