Julia Otxoa

     Visiones del confinamiento

    De pronto se pararon todos los relojes y el día nos encontró cual estatuas de sal en medio de la niebla.

     Y no supimos qué decir ni qué hacer porque los alfabetos habían sucumbido en una turbamulta de
     animales ciegos,

     golpeando furiosos las frágiles puertas de la mañana,
     y nuestros cuerpos eran apenas un poco de polvo en las manos del viento.

     Las camillas cruzaban el cielo con su carga de fiebre,
     con temblor de nieve se abrían los hospitales,

     y el tiempo era una pequeña cáscara de nuez para el naufragio,
     mientras voraz nos reclamaba un horizonte enfermo,
     y los ataúdes rebotaban en el hielo
     multiplicándose en la soledad y el abandono.

     Hace tiempo, sí, que el monstruo vivía entre nosotros,
     pero ciegos de baba y codicia lo ignoramos,
     y ahora es la fragilidad,
     emergen volcanes en las celdas de nuestras casas,
     todo ha cambiado,
     y navegamos lo diario
     como un encrespado mar que no atendiera
     nuestra ignorancia,
     nuestra pobre brújula como rosa de niebla
     en la ceniza.

     Sin embargo, la vida llama, y espera
     ahí a la intemperie,
     que amemos fieramente
     la luz rescatada del día,
     porque solo un corazón en llamas
     hará posible un nuevo nacimiento.

                                                                      (Inédito)

 

Julia Otxoa (San Sebastián, 1953)

Su creación se extiende al campo de la poesía visual, la fotografía y las artes plásticas en general. Su obra, con más de treinta títulos publicados en poesía, narrativa, y narrativa infantil ha sido traducida a varios idiomas e incluida en diferentes antologías de poesía, poesía visual y microrrelato. Entre sus libros más recientes destacan el de poemas Jardín de arena y de relatos Escena de familia con fan-tasma y Confesiones de una mosca.

Página web de la autora
Wikipedia
http://www.cervantesvirtual.com/bib/bib_autor/juliaotxoa/